Recuerdo perfectamente el día en que mi doctor me llamó y me dijo:
“Cata, ya estás con la menopausia”. 16 de septiembre 2020

Yo esperaba escuchar otra cosa, que me dijera que seguía “ultra fértil”. Literal, no lo podía creer. No había sentido ningún síntoma claro que me advirtiera de lo que venía. Y entonces pensé: ¿será que estaba en negación?

Ese día lloré mucho. Llamé a un par de amigas para contarles, como buscando que alguien más me lo confirmara, porque a mí me parecía imposible. Pero después de meses y de repetirme los exámenes, tuve que asumirlo: ya estaba en la postmenopausia.

Durante ese periodo empecé a observar mi cuerpo con más atención, a reconocer la sintomatología propia de esta transición. Y sí, hasta hoy hay síntomas que me acompañan. Pero algo cambió dentro de mí: decidí dejar que pasara la ola y hacerme cargo de mí misma.

La menopausia no es una pausa

En nuestra cultura muchas veces se nos presenta la menopausia como un final, una pérdida o un problema que hay que “soportar”. Sin embargo, desde el Ayurveda entendemos que no se trata de una enfermedad, sino de un proceso natural de transición.

Cuando nos resistimos a este cambio, lo vivimos con más frustración, ansiedad, depresión e insomnio, y los síntomas se intensifican. Pero si lo aceptamos como un nuevo comienzo, podemos descubrir una parte luminosa: la energía Vata.

Vata es el dosha ligado a la creatividad, a la reflexión y a la expansión de nuestra vida interior. Es la fuerza que nos invita a escribir, pintar, danzar, emprender proyectos, viajar hacia adentro y reinventarnos.

Por eso digo que la menopausia no es una pausa: es, más bien, una invitación a un cambio de estilo de vida.

Aceptar el duelo y abrirse al cambio

Claro que no es fácil. Hay que reconocer lo que dejamos atrás y darle espacio al duelo. A veces cuesta mirar la vejez de frente, y nos resistimos. Pero una vez que dejamos pasar esa ola, podemos abrirnos a lo nuevo.

La pregunta es: ¿cómo quiero vivir esta etapa?

Ayurveda como guía en este camino

Ayurveda nos recuerda que somos cíclicas, y que cada etapa tiene su propia sabiduría. En la menopausia, podemos apoyarnos en simples cambios para sentirnos en equilibrio:

Nutrición consciente: elegir alimentos cálidos, untuosos y fáciles de digerir. Incorporar ghee, semillas de linaza o sésamo, y evitar lo que aumenta el calor interno como el café, el alcohol o los alimentos picantes.
Rutinas que sostienen: mantener horarios regulares para comer y descansar, porque eso calma a Vata y nos da estabilidad.
Mover el cuerpo con amabilidad: caminar, nadar, danzar, hacer yoga. Lo importante es mantener la vitalidad sin sobreexigirse.
Tiempo de silencio y creatividad: escribir, pintar, cantar, bordar, lo que sea que despierte nuestra energía creadora.
Escucha interna: preguntarnos qué necesitamos de verdad, cómo queremos vivir nuestra vida y qué cosas ya no van más.

Una etapa que puede ser una bendición

Sí, hay síntomas. Sí, a veces da miedo mirar la vejez de frente. Pero también es verdad que esta etapa es una bendición, porque nos devuelve a nosotras mismas, a lo esencial, a la posibilidad de escribir un capítulo distinto.

La menopausia es un portal, y depende de ti cómo quieres atravesarlo: desde el cansancio y la lucha, o desde la consciencia y la creatividad.

Y algo muy importante: cada mujer vive la menopausia de manera distinta. Los síntomas y la intensidad dependen tanto de nuestro biotipo ayurvédico como de cómo llegamos a esta etapa en términos de salud, estilo de vida y equilibrio emocional.

Ayurveda nos recuerda que no existe una única forma de transitar este cambio. Lo que sí existe es la posibilidad de acompañarte de manera personalizada antes, durante y después, con herramientas que equilibran cuerpo, mente y espíritu.

Yo elijo vivir esta etapa con vitalidad, aunque algunas veces cueste. Y tú también puedes elegir cómo quieres vivirla. Ayurveda puede ser ese aliado que te sostenga en el camino, devolviéndote a tu centro, a tu creatividad y a tu esencia.

Inspiración: mi propia experiencia y KB Studio- Ayurveda