¿Has notado que en esta época del año te cuesta más concentrarte, dormir bien o mantener una rutina constante? ¿O que tu piel está más seca y sensible? No estás exagerando, ni eres la única. El otoño es una estación muy linda, pero también un momento de mucho movimiento interno. En Ayurveda, esta sensación tiene una explicación concreta: el aire.
El elemento aire, junto al espacio, es el que predomina en esta estación del año, y se asocia al dosha Vata. Este dosha representa el movimiento, la ligereza… y cuando se desequilibra, lo sentimos con fuerza.
¿Cómo se manifiesta el exceso de aire en ti?
- Te cuesta concentrarte o terminar lo que empiezas
- Tienes más pensamientos repetitivos, ansiedad o agitación mental
- Se altera tu sueño: te cuesta dormir, o te despiertas a mitad de la noche
- Tu piel está más seca y tus uñas más frágiles
- Te cuesta mantener una rutina o comer a las mismas horas
- Sientes frío, especialmente en manos y pies
No es casualidad. El cuerpo responde a lo que está pasando también afuera. Más viento, más movimiento, más frío = más aire en ti.
¿Qué puedes hacer para equilibrarlo?
Ayurveda no busca que pelees contra el otoño, sino que lo acompañes con rutinas que te enraízan, te calmen y te abriguen desde adentro. Acá van algunas ideas simples que puedes probar:
- Comidas calientes
Evita las ensaladas y batidos fríos. Prefiere sopas, guisos, y todo lo que te dé calor y estructura. - Repetición y rutina
Trata de mantener horarios fijos para tus comidas y tu descanso. Tu sistema nervioso te lo va a agradecer. - Abrígate bien
Sí, suena obvio, pero no es menor: el frío aumenta el desequilibrio Vata. - Automasajes con aceite tibio (Abhyanga)
La piel seca es una señal clara de exceso de aire. Puedes hacerte un masaje tú misma en todo el cuerpo o, si tienes poco tiempo, al menos en los pies antes de dormir.
Y si te das el espacio, un masaje Abhyanga con una terapeuta también puede ayudarte profundamente a calmar el sistema nervioso y a reconectar con tu cuerpo. - Respira y baja el ritmo
Una caminata lenta, sin música ni celular, puede ser suficiente para sentir que “vuelves a ti”.
Observar la naturaleza para entenderte
Mira cómo los árboles sueltan, cómo el viento se lleva lo que ya no sirve. El otoño es una invitación a lo mismo: soltar, calmarte y volver al centro. No tienes que hacer grandes cambios, pero sí elegir pequeñas acciones que te nutran.
Y si sentiste que este contenido te hizo sentido, quédate cerca. Todo esto es solo una parte del viaje que nos propone Ayurveda para reconectar con nosotras mismas.
Con cariño
Cata